Cicely, ALASKA

Lugar de reconciliación de dicotomías
y de meditación sobre uno mismo.


· Northern Exposure; un éxito inesperado.

       Northern Exposure es una serie difícil de clasificar. Apareció por primera vez en la pantalla de televisión en Estados Unidos en julio de 1990 en la programación de verano de la CBS tras el éxito televisivo de David Lynch, Twin Peaks.

Al principio sus creadores, Joshua Brand y John Falsey, la idearon como una serie de apenas ocho episodios -los que componen su primera temporada- pero debido al triunfo inesperado que tuvo, la CBS decidió ampliar su tiempo de emisión y se escribieron siete episodios más -los de su segunda temporada- apostando fuerte por este nuevo producto que seguía el testimonio de antecesores de la talla de Hill Street Blues, L.A Law, St. Elsewhere, etc.

De esta manera,  Northern Exposure fue ganando terreno poco a poco y consiguió una considerable y muy fiel audiencia. Su período de vida se alargó hasta cumplir seis temporadas con un total de 110 episodios. Finalmente dejó de emitirse en julio de 1995, aunque aún hoy en día se repone con éxito en cadenas de pago via satélite[1] y son muchos los fans que mantienen vivo su espíritu.

Los seguidores de la serie han llegado a crear comunidades cibernéticas por todo el mundo y organizan eventos anuales como los Moosedays a finales de julio en Roslyn (Washington) -lugar donde se rodaba la serie- o el Moosefest a finales de enero en el mismo sitio.

· Marcando diferencias siendo peculiar.

       Decir a qué género pertenece este inesperado éxito televisivo no es tarea fácil. Fue nominada en varias ocasiones al Emmy a la mejor Serie Dramática. Pero lo cierto es que en este punto hay muchas y muy diversas opiniones.

M.J “Squeak” Giaudrone afirma en su artículo “On Location with Northern Exposure[2]” que uno de los creadores de la serie, concretamente John Falsey, durante la ceremonia de entrega de los Emmy de 1992 en la que Northern Exposure resultó ganadora de un Emmy en varias categorías[3] -entre ellas precisamente a la Mejor Serie Dramática- llegó a decir a los miembros de la Academia y ante la audiencia que se trataba de una comedia. Esta misma anécdota fue también recogida por Joyce Millman en su artículo “Twenty ways the 90´s Changed Television[4]”;“Northern Exposure won the 1992 Emmy for the best drama series, but, in his acceptance speech, show co-creator John Falsey laughed, “We´re really a comedy!”.

Suponemos que se calificó de Serie Dramática por no presentar la estructura tradicional de una sit-com al uso, pero sin duda, clasificarla en dicha categoría es dejar muchas cosas en el tintero y no tener en cuenta una serie de elementos que son, en definitiva, la peculiar esencia de Northern Exposure.

Esta serie, aunque con algunos tintes dramáticos agridulces, llevó el género de la comedia más allá en el tiempo y en el espacio. No en vano la hizo ir más allá de sus 30 minutos estipulados (en la televisión americana se tiende a identificar la duración de 30 minutos con el género de la comedia) y la introdujo en el mundo de lo desconocido, de la fantasía y del surrealismo.

Ante esta creación tan peculiar son muchas sus posibilidades de ser clasificada en algún que otro género. Christine Scodari[5] habla de Dramedy, término originado de la fusión de DRAM(-a y com-)EDY, por presentar tanto características propias de la comedia como del drama. De acuerdo con Altman[6] los nuevos géneros emergen en uno de los dos caminos a tomar, el de la comedia o el del drama, según se centren más en los elementos sintácticos o semánticos de uno u otro género; “either a relatively state set of semantic givens is developed through syntactic experimentation into a coherent and durable syntax, or an already existing syntax adopts a new set of semantic elements”. Los elementos semánticos son los bloques sobre los que se construyen los géneros de las series de televisión, los elementos recurrentes como el surtido de personajes, los rasgos comunes, las localizaciones, etc. Y la sintaxis es la manera en que se relacionan y combinan estos elementos semánticos. Según se juegue con la sintaxis y según sean los elementos semánticos que contiene el producto, éste pertenece a uno u otro género y hay ocasiones en que, al presentar características de distintos géneros al mismo tiempo, se crea un género en sí mismo como es el caso del Dramedy.

Uno de los primeros síntomas de la aparición del Dramedy fue el hecho de que la serie Luz de luna (Moonlighting) fuese nominada por el Directors Guild of America tanto en la categoría de Mejor Drama como en la de Mejor Comedia. Northern Exposure, al igual que la serie protagonizada por Bruce Willis y Cybill Sheperd, combina aspectos de ambos géneros. Por un lado presenta elementos semánticos propios del Drama (temáticas serias, personajes principales complejos, localizaciones interiores y exteriores, rodado en formato cine, una hora de duración, etc) y los combina con una sintaxis propia de la comedia (estructura narrativa en diferentes actos, autoreflexión verbal, protagonismo de la música, réplicas ingeniosas, etc).

Otros se decantan por definir Northern Exposure como un producto “Quirky[7]”, es decir, Peculiar, creando de esta manera un género nuevo por sí mismo en la línea del cual después se hallarían otras series de éxito como Picket Fences, Chicago Hope o Ally McBeal, todas ellas creaciones de David E.Kelley, y también otras series como The Sopranos -cuyo creador, David Chase, fue guionista y productor ejecutivo de Northern Exposure-, o One and Again. El género Quirk, como reflexiona Jeff McGregor, se caracteriza, entre otras cosas, por su riqueza intertextual, sus múltiples referencias a otros géneros, sobretodo al literario, y por lo excéntrico de sus personajes. Ser “quirky” es fácil pero mantenerse siéndolo es lo difícil porque llega un punto en que lo que antes resultaba sorprendente y peculiar por lo inesperado se convierte en absurdo porque se espera, paradójicamente, su peculiaridad. La serie pasa de un autoconocimiento a una autoparodia.

También cabría la posibilidad de incluir Northern Exposure en el bizarre, género de lo raro, capitaneado por David Lynch. Tiene en común con este género el presentar personajes con excentricidades o fobias (la maldición de O´Connell, el enano verde de la baja autoestima de Ed, los sueños africanos de Chris, el bigfoot de Joel, etc), dar importancia al mundo onírico del inconsciente, mostrar lo que hay más allá traspasando la frontera de la simple realidad pero en Northern Exposure no hay en absoluto la atmósfera de corrupción y decadencia que sí se encuentra  en Twin Peaks. Al contrario que Lynch, Brand y Falsey no se asientan en el lado siniestro de las cosas, sino en el onírico-surrealista pero cómico de ellas. En Northern Exposure no interesa tanto la pesadilla como el sueño, el cuento y/o el mito.

Como afirma Betsy Williams[8], en esta serie de Brand & Falsey hay una evidente atmósfera MAGICOM, es decir, de realismo mágico porque se utilizan elementos de la fantasía y de la magia mezclados con la realidad. Es la ilusión por el quizás que menciona Ron Powers; “(...)the nonsense of Northern Exposure raises all the “maybes”, given a condition here or there. We watch the show, knowing it is fantasy. Yet maybe, way out there in Alaska, just maybe...[9]

Según John V.Cody, profesor de Estudios Interdesciplinarios de la Universidad de San Francisco, Northern Exposure ejemplifica la noción de “metacomedia” del escritor y filósofo Gerald Heard[10] descartando la tragedia del aislamiento del ego y mostrando las posibilidades de desarrollo y transformación del ser humano. Según Cody, en Northern Exposure se ahonda en el despertar del espíritu humano a través de distintas motivaciones intelectuales, creativas y artísticas. El alma humana está privada de alimento en la mayoría de los productos audiovisuales presentes en los medios de comunicación, pero en Northern Exposure tiene un gran abanico de posibilidades para saciar su hambrienta imaginación; magia, mito, filosofía, sabiduría religiosa, folklore, fantasía, dialéctica, etc.

· Cicely (Alaska): La última frontera, una tierra de contradicciones y contrastes pero también de oportunidades.

Aunque no sepamos muy bien a qué género pertenece Northern Exposure, o aceptemos que puede pertenecer a todos los mencionados anteriormente por ser un producto híbrido de gran riqueza intertextual, de lo que sí estamos seguros es de la importancia que en esta serie tiene la presencia de la dicotomía de cosas aparentemente contradictorias. Encontramos comedia versus drama, ciencia versus magia, realidad versus fantasía, historia versus mito, medicina versus shamanismo, memorias del pasado versus discusiones sobre el futuro. El espectador de Northern Exposure se sitúa precisamente en la frontera de separación de estos términos antagónicos y  experimenta el hecho de que estas líneas divisorias son o se van haciendo borrosas. Términos en un principio opuestos encuentran puntos en común y el espectador no sólo contempla la aparición de esta intersección entre sus mundos sino que participa en su creación. Como dice Annette M.Taylor, en esta serie “races and cultures are not divided but are complementary[11]”.

Hemos dicho que en Northern Exposure se refleja la importancia del desarrollo de los seres humanos como tales, de su transformación no sólo física sino sobretodo, mental, intelectual y espiritual. Para ello se muestra una variada galería de personajes, cada uno con sus excentricidades y peculiares rasgos de personalidad, en un pequeño pueblo fronterizo de Alaska llamado Cicely.

La serie arranca cuando Joel Fleischman (Rob Morrow), un judío de New York doctorado en Medicina por la Universidad de Columbia, llega a Cicely (Alaska) para cumplir con un período de servicio de 4 años según dictan los términos establecidos en la beca escolar que firmó con el estado de Alaska para poder costear sus estudios.

Joel se siente enseguida como pez fuera del agua en lo que él llama un cementerio rural. Como autoproclamado hombre de ciencia, su mundo neoyorkino entra inmediatamente en conflicto con su nueva sociedad rural. La coralidad de Cicely está formada principalmente por el atractivo y filosófico discurso del disc jockey trobador y ex convicto Chris Stevens (John Corbett) “voz de Cicely”, el independiente, feminista y a menudo contradictorio carácter de la piloto Maggie O´Connell (Janine Turner), la irónica y ácida sabiduría de la anciana Ruth Anne Miller (Peg Phillips), la astucia y ambición del millonario exastronauta de la NASA Maurice Minnifield (Barry Corbin), la belleza y sencillez de la dulce Shelly Tamboo (Cynthia Geary), la adaptación y domesticación del salvaje Holling Vincoeur (John Cullum), la diplomacia e ingenio del cinéfilo shamán Ed Chigliak (Darren E.Burrows) y la magia de la poco habladora recepcionista nativa Marilyn Whirlwind (Elaine Miles).

El nombre de la serie no es otro que Northern Exposure (algo así como Exposición Norteña o Nórdica) porque, sin duda, Alaska con su naturaleza salvaje es un personaje “Northern” (Norteño) crucial. En su seno se produce la transformación de la “Exposure” (Exposición) de personajes. No sólo eso sino que es precisamente Alaska el personaje que a menudo crea la transformación de sus habitantes. Ya hablaremos de la influencia del clima de Alaska en sus ciudadanos en episodios como “Aurora Borealis” (1.08)  (influencia del Aurora Boreal), “Spring Break” (2.05)(influencia del deshielo), “Midnigth sun” (4.02) (consecuencias del insomnio), “Una volta in l´Inverno” (5.17) (consecuencias de la falta de luz solar), etc.

No es gratuito que la serie esté ambientada en Cicely, un ficticio pueblo de Alaska. Éste es el estado conocido como la última frontera y su paisaje representa la esencia del Mito del Oeste. Al ambientarse en este estado, Northern Exposure abraza Alaska como mito de la tierra de las oportunidades, de la libertad, el sueño americano.

Como pura esencia del neoyorkino, Joel simboliza el Este y como pura esencia de Alaska, Cicely es el Oeste. Así pues, desde los albores de la serie, es ineludible el carácter antagónico de estas dos filosofías de vida; la urbana del Este y la rural del Oeste. Este carácter contradictorio de la serie se encuentra ya en el mismo sino de la historia del Oeste en la que se basa. Como dice John Fiske[12], “Such is the nature of myth, however, that it can absorb contrasting images and, like popular culture, bring to each side the meaning of the other”. Esta presencia de opuestos paradójicamente complementarios tiene claras referencias de obras de autores como D.H Lawrence para quien “the tension between opposites, such as fire and water, Sun and Moon, life and death, body and soul is a necessary condition for existence; it is the secret of life, and the equivalent of the urge to live, as well as, in a cosmic dimension, of a perpetual flux[13]”.

En la presentación de cada episodio vemos un alce caminando por las solitarias calles de Cicely. El reno o alce, según Udo Becker[14], tiene un importante papel simbólico vinculado con la Luna y relacionado también con la noche. Incluso se le han adjudicado funciones de guía de ánimas. Y es que, sin duda, en el espíritu de Cicely (Alaska) es muy importante la feminidad y las paradojas que ésta comporta. En este pequeño pueblo fronterizo en el que se sitúa la acción de la serie hay, como ya hemos mencionado, una multiplicidad (de individuos) unificada en la unidad (de una sociedad). Es la integración de los opuestos en el Uno expresado, precisamente, por la Diosa Luna. Como dice Carla Comellini[15](...) the Moon Goddess contains both polarities giving it an ambivalent quality of being both a symbol of positive, revitalizing values, and of negative, sterile, destructive powers”. El personaje de Joel Fleischman resume esta idea en su teoría sobre las setas expuesta en “The great Mushroom” (6.11) episodio de la sexta y última temporada de la serie; “Todas son parte de un solo organismo (...) Somos sólo uno, parte de uno solo, de una seta enorme”.

Annette M. Taylor[16] explica en su artículo que la gente de Alaska, al estar tan aislados del resto del mundo, se refieren a cualquier lugar de fuera de su estado con una O mayúscula de “Outside”, es decir, “de fuera”. Este término está muy relacionado con el de “Outsider” que significa “Extraño, extranjero”. No en vano, como afirma Pedro García Martín,  “(...) al fin y al cabo la frontera acuna a los renegados, a los marginados y hasta a los fuera de la ley. Todos ellos minoritarios en el gran mosaico de apocalípticos e integrados[17]”. No es menos en la frontera de Northern Exposure donde hay una gran tolerancia por las minorías, tanto étnicas, religiosas como culturales o de género. Encontramos la cultura india con nativos como Ed Chigliak o Marilyn Whirlwind, la afroamericana con el hermanastro de Chris, Bernard Stevens (Richard Cummings Jr.), la tradición judía con Fleischman, la homosexualidad con la pareja de lesbianas fundadoras de la ciudad, Roslyn (Jo Anderson) y Cicely (Yvonne Suhor), y los propietarios gay del único hotel de Cicely, Ron Bantz (Doug Ballard) y Erick Hillman (Don R. McManus) y también habitantes procedentes de los más variopintos lugares, un violinista polaco (Simon Templeman) que pierde la razón por culpa de un Guarneri del Gesu, un jugador de ajedrez ruso, Nikolai Ivanovich Apalanov (Elya Baskin), etc.

Partiendo de la llegada de Joel a Cicely, los creadores de la serie, Brand y Falsey, parten de la vuelta a la naturaleza, al simbólico paisaje del mítico Oeste, a la tierra del Génesis con una idea claramente thoreauniana; “Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, enfrentar sólo los hechos esenciales de la vida, y ver si yo podía ver lo que ella tenía que enseñar, no sea que cuando estuviera por morir descubriera que no había vivido. No quería vivir lo que no fuera la vida[18]”. El Oeste es un estado de ánimo en el que los individuos son transformados no sólo por lo salvaje de la tierra sino por lo salvaje de sus propias almas.

Aunque la serie se inicie en el episodio piloto con la llegada de Joel Fleischman a Cicely, cabe destacar que en la tercera temporada de la serie se realizó un episodio que, desde el punto de vista del mito del Oeste, es el verdadero inicio de la mitología de la sociedad de Cicely (Alaska) porque explica sus orígenes. El episodio al que estamos haciendo referencia no es otro que el de “Cicely” (3.23)[19].

Northern Exposure se sitúa en Alaska porque, aún estando a principios del siglo XXI, permanece, como describe John Muir, en “the morning of creation[20]. En Alaska las personas pueden empezar desde cero, dejar atrás su pasado e iniciar un futuro lleno de esperanza en una comunidad en la cual la clave no es tanto la civilización, pues se encuentran en medio de la naturaleza más salvaje, como el civismo. Al estar lejos de la sociedad de pecado que es la civilización más avanzada, se impone el compañerismo, lo que Taylor, citando a Cawelti, describe como society of comrades[21]. Y es esta la idea en la que se pararon a reflexionar Joshua Brand y John Falsey en el último episodio de la tercera temporada en el momento de querer explicar cómo nació Cicely (Alaska) como lugar de respuestas, como lugar en el que los individuos se encuentran a sí mismos no sólo físicamente (su cuerpo) al enfrentarse a la vida rudimentaria, sino mentalmente (su espíritu) al hallarse desprovistos de las cosas superfluas de la ciudad.

·      Northern Exposure: Viaje a la naturaleza humana.

Ni el mundo animal, ni el mundo de las plantas, ni el milagro de las esferas, sino el hombre mismo, es ahora el misterio crucial[22] dice acertadamente Bruno Bettelheim en su reflexión acerca del héroe de hoy.        

Northern Exposure hace una apología de esta interesante afirmación pues, a lo largo de sus 110 episodios, narra las heroicas aventuras de sus protagonistas que, por ser cotidianas y un tanto rústicas, no son menos heroicas. Todos los personajes que componen la peculiar sociedad de Cicely, de este surrealista y mágico Macondo de Alaska, muestran con sus conflictos, excentricidades y fobias, la heroicidad de buscarse a sí mismos, de ahondar en sus complejas naturalezas de seres humanos.

Una vez, hace años, dos mujeres, Cicely y Roslyn consiguieron poner luz donde había oscuridad. Lograron una hazaña heroica haciendo que en una tierra árida y primitiva de Alaska germinara la semilla de una sociedad artística en la que los individuos podían realizarse como tales en toda una gama de posibilidades; la danza, el arte, la poesía, el amor. Pero cuando el neoyorkino doctor judio, Joel Fleischman, llega contra su voluntad, en el capítulo piloto, al que había sido el París del Norte, éste ya no es esa utopía matriarcal creada a principios de siglo, sino una rústica comunidad en medio de la naturaleza más agreste. Donde antes había luz parece ser que ahora hay de nuevo oscuridad. Decimos parece ser y no es porque, sin duda, lo que antes fue sigue siendo de alguna manera, sigue latiendo en el sustrato, en el subconsciente. Joshua Brand y John Falsey hacen que los cicelianos protagonistas, entre los que también se encuentra Joel muy a su pesar, sean héroes modernos que pretenden traer la luz de nuevo a la perdida Atlántida[23].

Todas las historias que se narran a lo largo de la serie son historias humanas acerca del complicado viaje al interior de uno mismo. Cada episodio es un paso más en la construcción de sus habitantes, como individuos y como comunidad porque a menudo el significado está en el grupo. En Northern Exposure Brand y Falsey reflejan la importancia que tienen el mito como referente, el sueño como subconsciente, el cuento como terapia en la sociedad actual en la que el individuo no sabe hacia dónde se dirige ni tampoco lo que le empuja porque ha perdido los referentes estabilizadores de aquellas mitologías que ahora se consideran mentiras.

Partiendo del Mito del Oeste, de la existencia de un lugar -en este caso Cicely (Alaska)- en el que poder partir de cero, Brand y Falsey presentan una serie de personajes que únicamente buscan romper con su pasado y tomar las riendas de su presente y futuro. Así, todos ellos tienen orígenes de lo más diverso. Maggie O´Connell huye de su pasado de niña bien en Grosse Pointe para ser una piloto independiente en Alaska, el locutor de la K-OSO, Chris Stevens, deja atrás sus problemas con la ley en Virginia Oeste para concentrarse en su tarea de artista intelectual autodidacta y guía espiritual de sus conciudadanos, Holling Vincoeur pone fin a su vida nómada de cazador alérgico al compromiso y se asienta en Cicely como propietario del Brick junto a la joven Shelly, Ruth Anne -viuda y con dos hijos adultos independizados- se aventura en el ocaso de su vida a iniciar una nueva etapa como propietaria de la única tienda del pueblo, el exastronauta Maurice Minnifield, emblema del patriota americano millonario de origen humilde hecho a sí mismo, busca hacer realidad todas sus ambiciones sibaritas siendo el gran patriarca de Cicely, etc.

       Todos los miembros de la comunidad de Cicely experimentan, en mayor o menor medida, una transformación por el hecho de estar precisamente en Cicely, en la capital del estado de ánimo de la tundra. Es la Ensoñación de Régimen Nocturno de la que habla Gilbert Durand[24]. Al encontrarse en un ambiente femenino y lleno de magia como es Alaska, exponente ya mencionado del Mito del Oeste, sus habitantes se adentran en un movimiento de exploración de sus personas, de su interior. Cicely es el espacio en el que las ánimas buscan su camino y un alce las guía. En ocasiones este viaje al interior de uno mismo no sólo se experimenta, sino que se sufre. No siempre es un proceso voluntario el adentrarse en las profundidades del alma y, en ocasiones, hay una preocupación por la coraza, la precaución de la defensa y del alarde[25].

La metamorfosis más traumatizadora-traumatizante y evidente es, sin lugar a dudas, la de Joel Fleischman. No en vano la serie arranca, teniendo en cuenta la cronología de los episodios que componen sus seis temporadas, en el episodio piloto con la llegada e inmediato rechazo de este doctorado en medicina por la Universidad de Columbia a la rudimentaria Cicely. Y es por esto que en España el nombre de la serie se tradujo por Doctor en Alaska. Partiendo de la llegada de este doctor a Alaska y destacándole como auténtico protagonista de la serie, aunque en realidad ésta sea una serie coral en la que toda la comunidad es protagonista.



[1] Hallmark Channel, Paramount Comedy, etc.

[2] GIAUDRONE, M.J “Squeak”. “On Location with Northern Exposure”. NKC Tribune, Jueves, Septiembre 17, 1992.

[3] EMMYS

1992: Outstanding Drama Series.

1992: Outstanding Individual Achievement in Writing in a Drama Series (for 'Seoul Mates').

1992: Outstanding Supporting Actress in a Drama Series (Valerie Mahaffey).

[4] MILLMAN, Joyce. “Twenty Ways the 90´s Changed Television. From Twin Peaks to The X-Files to The Simpsons (O.J. included), TV broke ground and rules in the last decade of the century”. Arts and Entertainment. Diciembre 22, 1999.

[5] SCODARI, Christine. “Northern Exposure: US Dramedy”. En Newcomb, Horace editor. Encyclopedia of television. Ed. Chicago. Fitzroy Dearborn Publishers, 1997. Vol 2. Pp.1183-1184.

[6] ALTMAN, R.  “A semantic/Syntactic Approach to Film Genre”. En Grant, B.K. editor. Film Genre Reader. Austin, TX: University of Texas Press, 1986. Págs. 26-40.

[7]  MacGREGOR, Jeff. “The Importance of Being Quirky (At All Costs)”. New York Times. 1992.

[8] WILLIAMS, Betsy. “North to the future; Northern Exposure and Quality Television”. En Newcomb, Horace editor. Television: The critical view. New York: Oxford University Press, 1976. 5ª edición. 1994. Pág 149.

[9] POWERS, Ron. “Our Town”. TV Guide. Diciembre 21, 1991. Págs. 7-8.

[10] V.CODY, John. “Northern Exposure: Metacomedy vs Tragedy”. http://www.netscape.org/~moose/fun/essay-cody.html

[11] TAYLOR, Annette. “Landscape of the West in Northern Exposure”. The Mid-Atlantic Almanac: The Journal of the Mid-Atlantic Popular/ American Culture Association. Greencastle, Pennsylvania, 1994. Pág.30

[12] FISKE, John. Understanding Popular Culture. New York. Routledge, 1989. Pág. 6.

[13] COMELLINI, Carla. D.H.Lawrence. A Study and Mutual and Cross References and Interferences. Editorial Bologna; CLUEB, 1995. Pág 62.

[14] BECKER, Udo. Enciclopedia de los símbolos. La guía definitiva para la interpretación de los símbolos que existen en la historia del arte y la cultura. Ed. Robin Cook. Trad. de J.A.Bravo. Pág 273.

[15] COMELLINI, Carla. Ibid. Págs 61-62.

[16] TAYLOR, Annette. Op. Cit. Pág 27.

[17] GARCÍA MARTÍN, Pedro. “Doctor en Alaska: una utopía de frontera y mestizaje en el recodo del milenio”. Film-Historia. Dirigida por Josep Maria Caparrós. 1998. Vol I. Pág 57.

[18] THOREAU, Henry David. Walden o Mi vida entre bosques y lagunas. Buenos Aires. Espasa-Calpe, Colección Austral, 1949. 904. Pág 90.

[19] Premios de este episodio.

- American Cinema Editors, USA ' Eddies'

1993: Nominado

Mejor Editaje de series de una hora por TV. Briana London.

-Directors Guild of America, USA 'DGA Award'

1993: Ganó.

Excepcional realización de la dirección en programa dramático – Noche.

Robert Loeser (2ºasistente director) /Patrick McKee (1er asistente director) /Jack Terry (director de unidad de producción) /Robert C. Thompson.

 

[20] MUIR, John. Travels in Alaska. Boston: Houghton Mifflin Co.1915. Pág 67.

[21] TAYLOR, Annette. Op. Cit. Pág 28.

[22] BETTELHEIM, Bruno. Psicoanálisis de los cuentos de hadas. Trad. De S. Furió. Barcelona. Crítica. 1983 (6ª edición) 646 pp. Col. Estudios y ensayos. Pág. 344.

[23] BETTELHEIM, Bruno. Op. Cit.Pág. 342.

[24] DURAND, Gilbert. Las estructuras antropológicas de lo imaginario. Introducción a la arquetipología general. Taurus. Madrid. 1982. Pág 190.

[25] DURAND, Gilbert. Ibid. Pág 190.

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